miércoles, enero 17, 2007

La casa imperfecta*

Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar sun pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera.

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el múltimo esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacía. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal. "Esta es tu casa, querido amigo -dijo-. Es un regalo para ti".

Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!

Construimos nuestras vidas de manera distraida, reaccionando cuando deberíamos actuar, y sin poner en esa actuación lo mejor de nosotros. Muchas veces, ni siquiera hacemos nuestro mejor esfuerzo en el trabajo. Entonces de repente vemos la situación que hemos creado y descubrimos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.

La conclusión es que debemos pensar como si estuviésemos construyendo nuestra casa. Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo. Construir con sabiduría es la única regla que podemos reforzar en nuestra existencia. Inclusive si la vivimos sólo por un día, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad.

La vida es como un proyecto de hágalo-usted-mismo. Su vida, ahora, es el resultado de sus actitudes y elecciones del pasado. ¡Su vida de mañana será el resultado de sus actitudes y elecciones de hoy!

* Contribución de Daniel Molina, 1ro de noviembre de 2001.

Extraído del libro "La culpa es de la vaca"

Una última cosa, conoce nuestros 5 temas más populares para reflexionar y motivarse.

13 comentarios:

Armando Lopez dijo...

Gracias por la historia de la casa inperfecta me a ayudo mucho.

Armando Lopez dijo...

Gracias por la historia de la casa inperfecta me a ayudo mucho.

Ervin Martinez dijo...

Buena reflexión

Daniel Amarilla dijo...

Muy buena lo.compartiré

Daniel Amarilla dijo...

Muy buena lo.compartiré

Mery Osaba dijo...

Es una historia muy linda con una moraleja que nos ase a reflexionar a todos... Nos pone a pensar y darnos cuenta de que aveses cuando le queremos aser daño a los demás mas bien nos hacemos daño a nosotros mismos...

Maria Cabrera dijo...

interesante pueden decirme el autor de esta historia

Dayita Zarate dijo...

Muy linda historia t das cuenta d q muchas ves has cometido errores has hecho cosas sin entregar todo cuando por el contrario las cosas que agas debes hacerlas con el corazon. Es hora d construir mi vida

Dayita Zarate dijo...

Muy linda historia t das cuenta d q muchas ves has cometido errores has hecho cosas sin entregar todo cuando por el contrario las cosas que agas debes hacerlas con el corazon. Es hora d construir mi vida

eric dijo...

Es muy buena y muy cierto 👍👍

vicente cuello dijo...

👍

Alexander Abrego dijo...

Excelente moraleja. Siempre haced las cosas bien y a buen animo.

Julia Gonzalez Perez dijo...

Me gustó mucho la reflexión! Nosotros siempre hemos creído que hacer algunos regalos de empresa son imprescindibles para motivar a las personas